jueves, 24 de mayo de 2018

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 24 MAYO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
24 mayo



Jesús no tuvo ningún inconveniente en comer y alternar con publicanos y pecadores; tú no debes considerarte justo o mejor que los otros; a nadie debes juzgar peor que tú; eso es algo reservado para Dios y únicamente para él.

Trata con todos, no excluyas a nadie de tu trato, pero busca que en tu troto hallen ellos respeto y comprensión por un lado, e interés por su bien espiritual por otro; ambas cosas deben conservarse y buscarse siempre con todos.

No desesperes de nadie, no tengas a nadie por imposible o ya reprobado; la Biblia nos habla de que Dios es un Dios paciente, que no apaga la mecha que aún humea, sino que siempre espera, desea y busca que el pecador se convierta y viva.


P. Alfonso Milagro

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 24 MAYO, MARÍA AUXILIADORA

Los cinco minutos de María
Mayo 24




Invocar a María como “Auxilio de los cristianos” no es sino expresar con palabras lo que nuestra Madre celestial hace en nosotros.

En efecto, María es la gran auxiliadora del pueblo cristiano, que de ella recibe la protección contra las adversidades, el consuelo en sus penas, la fortaleza en las desgracias.

Si el hijo en todo momento de aflicción acude a su madre… ¡Cuánto más no hará el cristiano invocando a su Madre Santísima en el dolor! A esta celestial Señora nada le preocupa tanto como ayudar a sus hijos que a ella acuden con sencilla confianza y profundo amor.

“Madre, yo soy más feliz que tú, porque tú no tienes una madre que te ame como tú me amas” (Santa Teresita).


* P. Alfonso Milagro

miércoles, 23 de mayo de 2018

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 23 MAYO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
23 mayo



El mundo de hoy pide el pan de la fe, el pan de la  verdad, el pan del amor a Jesucristo; todos los que conoce están ansiosos, hambrientos de Jesucristo, y a todos les puedes llevar el conocimiento y el amor de Jesucristo.


P. Alfonso Milagro

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 23 MAYO


Los cinco minutos de María
Mayo 23



Cada uno tiene su propia personalidad y su propia misión personal e intransferible sobre la tierra. La Virgen María tuvo la suya. Toda su vida halla explicación en la misión maternal que Dios le confió.
El sentido de nuestra vida también reside en aquello para lo que Dios nos ha creado y para lo cual nos dotó de determinadas cualidades, nos puso en tales circunstancias, nos rodeó de tales personas, hizo que influyeran en nuestra vida tales acontecimientos.

San Pablo dice que “en todas las cosas interviene Dios para bien de los que lo aman” (Rom 8,28); hagamos nosotros todo para gloria del Dios a quien amamos.

Madre, que respondiendo a la misión encomendada nos diste a tu Hijo Jesús, aliéntanos y acompáñanos para que nosotros seamos fieles a la misión que Dios nos ha encomendado.


* P. Alfonso Milagro

martes, 22 de mayo de 2018

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 22 MAYO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
22 mayo



Aprende de Jesús a retirarte con frecuencia a la soledad, al silencio, a la oración; sobre todo cuando tengas entre manos algún asunto serio o debas tomar alguna decisión que gravite en tu vida o en la de los demás.

Y no olvides que siempre tienes entre manos el asunto extremadamente grave y decisivo de tu propia santificación; por eso te urge la necesidad de frecuentar esos momentos de soledad y silencio, para poder conocer cuál es la voluntad de Dios sobre ti.

Ciertas realidades espirituales solamente se las ve en toda su verdadera dimensión en el silencio y en la soledad, porque solamente en esas circunstancias se revela Dios al hombre.


P. Alfonso Milagro

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 21 MAYO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
21 mayo



Busca tú a Jesús y búscalo en todos los momentos de tu vida; busca conocer más a Jesús, busca servirlo cada vez con mayo entrega, para amarlo con toda tu alma, pues, si lo buscas, encontrarás con él y en él la gracia, la paz, la alegría del corazón, la infinita felicidad.




P. Alfonso Milagro

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 20 MAYO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
20 mayo




Por mucha que sea nuestra elocuencia, si no hablamos con autoridad que dé nuestra propia vida, no llegaremos a convencer a nadie.

Dice el Evangelio que los que escuchaban a Jesús, todos estaban asombrados de su enseñanza.

Como profeta de Jesucristo no debes buscar tu doctrina, sino que debes transmitir el mensaje de Jesús; ese mensaje es el amor, y si tú predicas a Jesucristo, tienes que predicar el amor; y si lo predicas tú mismo quedarás admirado de la impresión que producirá tu predicación.

Por algo Pablo VI afirmó que el mundo de hoy cree más a los testigos que a los muertos y acepta a éstos sólo cuando previamente se han mostrado como testigos.


P. Alfonso Milagro